Capilla del Carmen

 Dentro del ambiente austero y silencioso del convento de los Descalzos, está la capilla de Nuestra Señora del Carmen, su ornamentación y fachada barroca con puerta de clavas llaman la atención del visitante.
Lo que más llama la atención es su retablo central y único, de un valioso barroco dorado, con retorcidas columnas. Igualmente destacable es el hermoso frontal de la mesa, como el atril de la misa, ambas trabajadas con incrustaciones de conchaperla, nácar y carey. Las paredes alrededor del altar llevan unos delicados azulejos.
La capilla está adornada de cuadros de diverso valor, uno de ellos es la Investidura de San Ildefonso (Jaramillo).

No fue intención de los padres recoletos descalzos acumular tesoros en su humilde casa, pero al cabo de cuatro siglosel tiempo y la devoción han reunido valores para el patrimonio histórico y artísitico de la nación.. Uno de sus antiguos moradores (P. Braulio Romero) decía: "Este es el viejo convento de los Descalzos, un oasis de retiro y espiritualidad, de ciencia y acción apostólica de casi cuatro siglos. Sus paredes sobrias de adobe y quincha, sus corredores largos y silenciosos, sus capillas e Iglesia que elevan hacia Dios, sus celdas pobres, sus lienzos, techos de madera con sus linternas o ventanas teatinas, su arquitectura, todo nos habla de auteridad, vida espiritual, estudio y meditación y luego proyección social y religiosa a todo lo largo y ancho de la patria".